Sabías que…Edición 4.

1.- Colocación de láminas bituminosas en cubiertas con pendiente superior al 10%.

En cubiertas inclinadas con pendiente superior al 10% que precisen impermeabilización, está permitida la colocación de las láminas en el sentido paralelo al de la máxima pendiente, según lo establecido en la norma UNE EN 104401.

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¿Sabias que? Edición 3.

Colocación del armado de negativos.

Con carácter general, las barras de la armadura principal deben pasar por el interior de la armadura de cortante, pudiendo adoptarse otras disposiciones cuando así se justifique convenientemente durante la fase de proyecto. En relación a las barras de refuerzo superior en pórticos, o “negativos”, la instrucción EHE parece dejarlo claro en su artículo 42.3.1.

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¿Sabias que…? Edición 2.

1. Resbaladicidad en terrazo. Si bien el grado de resbaladicidad de una baldosa de terrazo puede determinarse en fabrica y declararse en la documentación técnica a aportar en obra y en la correspondiente a su marcado CE, los procesos de pulido y abrillantado finales acaban minusvalorarando ese grado de resbaladicidad, que deberá certificarse mediante ensayo en obra.

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Curiosidades. El calor "verde".


Como curiosidad en esta entrada quería hablar del calor verde, un novedoso sistema de calefacción que se une a los ya conocidos radiadores, calderas, bombas de calor y suelo radiante en todas sus versiones.
El calor verde es un sistema de calefacción totalmente distinto a los anteriores, donde el calor en las dependencias se consigue a través del calentamiento de los objetos, que a su vez calientan el ambiente.

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Curiosidades. El síndrome del edificio enfermo.

El síndrome del edificio enfermo, término que define a la sintomatología que presentan los individuos que viven o trabajan en un edificio afectado, es un problema de difícil solución, puesto que habitualmente las causas son múltiples y de complicada detección.

Si el ambiente del lugar de trabajo o en el edificio en el que vivimos no es salubre es normal que aparezcan problemas de salud. A partir de los años setenta, se comenzó a detectar que en ciertos edificios se observaba una mayor incidencia de cefaleas, irritación de mucosas y sensación de fatiga. Curiosamente, estos síntomas se producían con más frecuencia en edificios de oficinas modernos. 

Estudios posteriores observaron una relación entre el síndrome del “Edificio enfermo” y las técnicas de sustitución de la ventilación natural por sistemas centralizados de aire acondicionado.

Existen dos tipos de edificios enfermos.

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     Temporales. Suele darse en edificios nuevos y los problemas desaparecen solos al cabo del tiempo.
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     Permanentes. Este caso suele ser mas preocupante, pues los síntomas permanecen muchas veces incluso después de haberse realizado acciones de choque.

Las características más comunes de un edificio enfermo suelen ser, según la OMS las siguientes:
  • Problemas en la ventilación.
  • La construcción suele ser ligera y poco costosa.
  • Muchas de las superficies están cubiertas de material textil (moquetas, por ejemplo).
  • El ambiente se mantiene casi siempre a un mismo nivel térmico.
  • Son edificios “herméticos” (ventanas que no abren, etc.).
Síntomas más comunes
  • Irritaciones de ojos, nariz y garganta
  • Sensación de sequedad en membranas, mucosas y piel
  • Ronquera
  • Respiración dificultosa
  • Eritemas
  • Comezón
  • Hipersensibilidades inespecíficas
  • Náuseas, mareos y vértigos
  • Dolor de cabeza
  • Fatiga mental
  • Elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados
Los síntomas se suelen confundir con gripes o resfriados, dolor de cabeza, sinusitis, congestión, mareos, nausea, cansancio, irritación de los ojos, la nariz y la garganta. Se asocian al lugar de trabajo, solo si afecten simultáneamente a varios empleados o si tienen una persistencia no razonable. En algunos casos se relacionan fácilmente a la jornada laboral, pues aumentan con la estancia en la oficina y mejoran al abandonar el trabajo, llegando a desaparecer durante las vacaciones.

Posibles factores de riesgo

La multiplicidad de posibles factores desencadenantes es muy grande y se refiere a contaminantes ambientales tales como la propia respiración humana, el polvo o los materiales de construcción, olores provocados por gases y vapores, iones, una mala iluminación o un alto nivel de ruido, las vibraciones de las máquinas instaladas en el edificio o problemas de ventilación entre otros.

Encontrar las causas

Desde que se presentan evidencias de que el edificio puede estar afectado por el síndrome, que suele ser cuando algunos de sus ocupantes manifiestan malestar por la temperatura ambiental, lo primero que se debe comprobar es el estado de los sistemas de ventilación y de climatización para descartar que las causas se deban a una mala regulación. Si se descarta que esa sea la causa, entonces deberemos iniciar una investigación técnica e higiénica que pasará por diversas fases:
  • Investigación inicial del edificio y planteo del problema
  • Medidas de inspección y guía
  • Medidas de ventilación, indicadores de clima y otros factores implicados
  • Examen médico e investigaciones asociadas
Una vez descubiertas las causas llega el momento de emprender acciones encaminadas a la solución. Si bien es cierto que se considera improbable llegar a solucionar los problemas al 100%, sí que es posible minimizar la incidencia y llegar a unas condiciones aceptables.


Fuentes: 

Estructuras atornilladas con tornillos pretensados y arandelas IDT.

Estructuras atornilladas con tornillos pretensados y arandelas IDT.

En esta ocasión comentamos una novedad en cuanto a la ejecución de las estructuras metálicas con uniones de tornillos pretensados; se trata de las arandelas IDT, sistema sustituye la obligatoriedad de dar el par de apriete necesario al tornillo en función de su métrica y calidad.



Estos  indicadores directos de tensión (IDT) se han incluido en el Código Técnico de Edificación (CTE) como uno de los métodos propuestos para garantizar la tensión de las uniones atornilladas pretensadas. Además, el IDT se ha incluido en el grupo de normas pertenecientes a la norma europea EN 14399-1 para pernos estructurales para uniones pretensadas, lo cual implica el marcado CE para este tipo de producto. A pesar de que su uso en EE UU es obligatorio para puentes en la mayoría de los estados, hasta finales del año 2009 no ha sido incluido como método de garantía de tensionado independiente del par de apriete aplicado en Europa. En este artículo, la compañía Tornillería Industrial, experta en productos de fijación, explica cómo instalar un IDT para asegurar una correcta tensión.



El uso del IDT y su inclusión en la norma europea da homogeneidad al mercado y solventa el problema del incómodo cálculo del coeficiente de fricción en las uniones, ya que dada su variabilidad durante el apriete hace disminuir el tensionado de la unión y, por tanto, puede provocar roturas por fatiga.
El indicador directo de tensión es un dispositivo de acero en forma de arandela, con protuberancias en una cara y depresiones en su cara opuesta. Los IDT se utilizan desde hace 35 años como método para garantizar la tensión mínima especificada en tornillos de alta resistencia, principalmente en estructuras metálicas, pero también se han adoptado en la industria petroquímica y de la automoción, y en la actualidad en la eólica.
El método más común de instalar un IDT es colocarlo bajo la cabeza del tornillo, con las protuberancias contra la cabeza de éste. Previamente al apriete existe un espacio entre las protuberancias. A medida que se aplica fuerza de pretensado mediante rotación de la tuerca, las protuberancias se aplanan. Cuando las protuberancias están aplanadas, de tal modo que la altura del espacio entre éstas y la cabeza del tornillo se haya reducido a un espacio residual mínimo especificado (0,40 milímetros), entonces la tensión mínima requerida se habrá obtenido con precisión.



Otra opción de comprobar la tensión o el apriete mínimo es mediante las pequeñas burbujas de silicona que presentan estas arandelas; cuando el apriete es el correcto, estas burbujas explotan liberando la silicona por los bordes de la arandela.